Por estas horas, los acontecimientos del hoy quedan postergados.
Por estas horas, recojamos en nosotros mismos.
Por estas horas, lloremos por quien se ha ido: el niño, el adolescente, el hombre, el viejo.
Por estas horas, la poesía es nuestro silencio.
domingo, 17 de mayo de 2009
DODONEWS: BENEDETTI
Esta noche, el mundo está más solo. Los Dodos callan porque saben que ha muerto alguien importante para la esperanza, el amor y el compromiso a defender las creencias so pena del exilio. Mario Benedetti, uruguayo por circunstancia, universal poeta, nos lega cientos de palabras que confortan y que nos dan la ilusión de que sigue con nosotros. Mueren los seres humanos, los poetas nunca pues mientras exista alguien que se conmueva con sus ideas, la poesía acude a la redención de la especie. El orbe se está llenando de noticias, críticas y demás material periodístico y cultural sobre la vida y obra del bardo sudamericano. Nosotros no quisimos hacer eso, simplemente tomamos un libro y nos pusimos a leer, y dejamos que el espíritu del inmortal se adueñara de nuestras almas. Los Dodos lloran, pero continúan por la senda que Sabines, Neruda y ahora Benedetti nos han heredado; la senda de que es posible anteponer a la barbarie la belleza de la palabra.
La Comunidad Dodo
La Comunidad Dodo
EDITORIAL: UN NEGOCIO ESTÚPIDO PERO RENTABLE
Por: Raúl Gómez Miguel
Si a ustedes, queridos lectores, les llegara un hábil embaucador diciendo que con una inversión del 100 por ciento, y una perdida del 65%, de todos modos recupera el dinero con creces, probablemente lo mandarían al demonio por la implacable lógica numérica.
Sin embargo, este negocio existe en México y se llama Elecciones. Pero, vamonos explicando. Todos los recursos que el Estado, los Partidos y la Iniciativa Privada le mete a la preparación, realización y difusión de las Elecciones, parte de una premisa bien extraña: que el abstencionismo será alto (en las próximas de julio se promedia en 65%) y que los votos minoritarios a toda comparación serán suficientes para generar la utilidad que les interesa, es decir, que aunque caros, cada uno de estos votos irrisorios en una democracia que se respete, permitirá que cualquier pelmazo (obedeciendo dirección) amarre un espacio de poder esencial en el mantenimiento del Status Quo.
Por eso no es de extrañar que los gastos multimillonarios que hace una sociedad aquejada por una recesión económica y una debilidad estructural evidente, se sostenga en el mínimo de votos y no en el convencimiento del electorado completo.
Las Elecciones en México justifican acuerdos consagrados en las cúpulas dirigentes y no a la expresión genuina de la voluntad popular. De esta manera, si el 35% de los electores votan es suficiente para que los candidatos ganen, que aun llenándose de palabras para convocar al voto, ruegan por que la asistencia sea poca y que a ellos les toque.
Esto explicaría el desdén de las plataformas electorales actuales hacia compromisos reales a la mujer (la mayoría demográfica de la nación), las minorías sexuales, los jóvenes, los ancianos y las variantes que se aparten del modelo cuadrado de un proselitismo payo, carente de vergüenza.
La propaganda política y quienes la ejecutan son una prolongación del negocio y les vale el saldo final. La apuesta está en seguir con el hueso a pesar que se caiga en la torpeza mental y la burla cínica: candidatos desangelados disfrazados de hombres de familia, artistas fracasados alentando aspiraciones de superación, júniores escandalosos jugando al hada de los sueños, enmascarados afectados por los golpes desconectado de lo que dice, en fin, la apariencia pura y el final que nos toque.
La ganancia está en el cobro de los favores y las lealtades entre la clase dirigente y la clase gobernante, y va desde la distracción a temas inconvenientes hasta las transacciones pesadas en los proyectos nacionales de “progreso” y transformación. Es mantener la Familia en calma multiplicando los patrimonios.
En tanto no exista un mínimo legal para ganar una elección de acuerdo a un electorado siempre en crecimiento, la voluntad del pueblo es nada.
Estoy con quienes asimilan el abstencionismo como otra forma de hacer política y expresar una diferencia válida en el silencio. Defiendo la entereza de no hacerse cómplice de las instituciones en las que no se cree.
Algún día, el abstencionismo dejará de ser para conformar una fuerza representativa y revolucionaria que reventará el sistema pútrido de la grilla mexicana por la vía de la rebelión de conciencias.
La invitación debería ser a que asistan al proceso electoral y elijan de acuerdo a su voluntad, pese a que probablemente el voto sea anulado por apoyar a candidatos imaginarios y personales que no están registrados debidamente en el patrón políticamente correcto.
Así que a gastar fortunas por poquísimos votos y que el país tiemble sin afectar el beneficio vertical de quienes importan.
Si a ustedes, queridos lectores, les llegara un hábil embaucador diciendo que con una inversión del 100 por ciento, y una perdida del 65%, de todos modos recupera el dinero con creces, probablemente lo mandarían al demonio por la implacable lógica numérica.
Sin embargo, este negocio existe en México y se llama Elecciones. Pero, vamonos explicando. Todos los recursos que el Estado, los Partidos y la Iniciativa Privada le mete a la preparación, realización y difusión de las Elecciones, parte de una premisa bien extraña: que el abstencionismo será alto (en las próximas de julio se promedia en 65%) y que los votos minoritarios a toda comparación serán suficientes para generar la utilidad que les interesa, es decir, que aunque caros, cada uno de estos votos irrisorios en una democracia que se respete, permitirá que cualquier pelmazo (obedeciendo dirección) amarre un espacio de poder esencial en el mantenimiento del Status Quo.
Por eso no es de extrañar que los gastos multimillonarios que hace una sociedad aquejada por una recesión económica y una debilidad estructural evidente, se sostenga en el mínimo de votos y no en el convencimiento del electorado completo.
Las Elecciones en México justifican acuerdos consagrados en las cúpulas dirigentes y no a la expresión genuina de la voluntad popular. De esta manera, si el 35% de los electores votan es suficiente para que los candidatos ganen, que aun llenándose de palabras para convocar al voto, ruegan por que la asistencia sea poca y que a ellos les toque.
Esto explicaría el desdén de las plataformas electorales actuales hacia compromisos reales a la mujer (la mayoría demográfica de la nación), las minorías sexuales, los jóvenes, los ancianos y las variantes que se aparten del modelo cuadrado de un proselitismo payo, carente de vergüenza.
La propaganda política y quienes la ejecutan son una prolongación del negocio y les vale el saldo final. La apuesta está en seguir con el hueso a pesar que se caiga en la torpeza mental y la burla cínica: candidatos desangelados disfrazados de hombres de familia, artistas fracasados alentando aspiraciones de superación, júniores escandalosos jugando al hada de los sueños, enmascarados afectados por los golpes desconectado de lo que dice, en fin, la apariencia pura y el final que nos toque.
La ganancia está en el cobro de los favores y las lealtades entre la clase dirigente y la clase gobernante, y va desde la distracción a temas inconvenientes hasta las transacciones pesadas en los proyectos nacionales de “progreso” y transformación. Es mantener la Familia en calma multiplicando los patrimonios.
En tanto no exista un mínimo legal para ganar una elección de acuerdo a un electorado siempre en crecimiento, la voluntad del pueblo es nada.
Estoy con quienes asimilan el abstencionismo como otra forma de hacer política y expresar una diferencia válida en el silencio. Defiendo la entereza de no hacerse cómplice de las instituciones en las que no se cree.
Algún día, el abstencionismo dejará de ser para conformar una fuerza representativa y revolucionaria que reventará el sistema pútrido de la grilla mexicana por la vía de la rebelión de conciencias.
La invitación debería ser a que asistan al proceso electoral y elijan de acuerdo a su voluntad, pese a que probablemente el voto sea anulado por apoyar a candidatos imaginarios y personales que no están registrados debidamente en el patrón políticamente correcto.
Así que a gastar fortunas por poquísimos votos y que el país tiemble sin afectar el beneficio vertical de quienes importan.
AVISO: CUANDO CALIENTA EL SOL
Por: Ana Laura Domínguez
… hay que tener cuidado, y no precisamente porque lo diga Luis Miguel y aunque no estemos en la playa.
A últimas fecha se habla de miles de cataclismos que pueden dar por terminada la vida, por lo menos humana, sobre la faz de la tierra: las enfermedades como el SIDA, el cáncer, la ya tan famosa Influenza (aviar, porcina o humana).
Otras muchas cosas como las guerras y sus derivados, pueden dar al traste con la existencia del ser humano pero, ¿qué tan en serio tomamos las cosas nosotros, los simples mortales que andamos “a pie”, tratando de corretear la chuleta todos los días? Parece ser, que todo aquello nos lo pasamos olímpicamente por el arco del triunfo, con la firme creencia y “superioridad” de “a mí no me pasa nada”. Que se cuiden los “jodidos”.
También se ha hablado hasta el cansancio del calentamiento global. Aunque el tema está de moda y miles son los autores y medios que tratan tan jugosa cuestión, pocos son los que entienden de qué demonios se trata realmente. Y no estoy yo para entran en Honduras. Lo cierto es que, se comprenda o no el tema… el bendito astro rey, gracias a la carencia de la sagrada y poco protegida capa de ozono, nos está atacando con todas sus fuerzas y sin miramientos de raza, religión, credo, color de piel o música predilecta.
El calentamiento global existe, la carencia de la capa de ozono también y la agresiva entrada de los rayos solares está a la orden del día, aquí mismo en la ciudad, sin tener que desplazarle a las playas más lindas del mundo.
Están para saberlo y yo para contarlo y que cada quién se ponga el saco, la blusa o el bloqueador que más le convenga. Este Dodo, Callejero por necesidad y Subversivo por convicción, se quedó sin plumas gracias a los rayos solares que caen con toda su fuerza sobre nuestra querida urbe y diminuta humanidad.
Tras salir a la calle durante tres días consecutivos (los más calurosos por lo menos de este mes, la semana pasada), el delicioso sol citadino me propinó quemaduras de segundo grado en mi plumífera cara. Con un dolor insoportable; una comezón que parecía haber sido provocada por la picadura de un enjambre completo de avispas; un color de rostro morado obispo; una cara de Rocky Balboa después de haber peleado con el Ruso y un estado general de “casi” choque anafiláctico, llegué al consultorio de un dermatólogo.
Diagnóstico: alergia a los rayos solares; provocada por exposición a los mismos sin mayor protección que las cremas de marcas renombradas y maquillajes de la misma especie.
Tras dos días de dolor insoportable y siendo la viva imagen del rey del rock (Elvis Presley), en su último concierto en el Cesar Palace de Las Vegas, puedo sentarme a escribir esto:
La ya famosa frase de: “no se automedique”… aplica para todas las enfermedades, dolencias y malestares del ser humano. Después de la exposición al sol, viene el ardor y la piel enrojecida… por lo tanto, una cremita que diga “para pieles expuestas a los rayos solares” alivia el problema. NO. No alivia el problema, lo empeora y de la manera más terrible.
Si su piel es sensible (no importando el tono), no se unten bloqueadores de tercera, aunque digan que son de primera (recuerden la publicidad engañosa y vendedora) y pueden desencadenar una reacción alérgica, como yo, por la combinación de la dichosa crema y las quemaduras que tengan en la piel, provocadas por el sol. No lo tomen a la ligera aunque la piel solamente esté un poco reseca y rojiza. Es preferible acudir con un especialista a tiempo y no sufrir dolores insoportables y casi estar al borde de un choque anafiláctico.
Los problemas están a la orden del día, en todos los rincones de esta ciudad, pero algunos le damos más importancia a las cuestiones “televisadas” o renombradas por los medios. En realidad, existen miles de factores que pueden acabar con nosotros y lo peor, es que no nos damos cuenta.
Lo bueno es que el Dodo de la Lluvia, ha comenzado a trabajar y por lo tanto, los calores dejarán de azotarnos por un buen rato. Ahora lo importante, será sacar el paraguas y guardar el bronceador.
Y no importando dónde caliente el sol, pórtense mal… y cuídense bien.
… hay que tener cuidado, y no precisamente porque lo diga Luis Miguel y aunque no estemos en la playa.
A últimas fecha se habla de miles de cataclismos que pueden dar por terminada la vida, por lo menos humana, sobre la faz de la tierra: las enfermedades como el SIDA, el cáncer, la ya tan famosa Influenza (aviar, porcina o humana).
Otras muchas cosas como las guerras y sus derivados, pueden dar al traste con la existencia del ser humano pero, ¿qué tan en serio tomamos las cosas nosotros, los simples mortales que andamos “a pie”, tratando de corretear la chuleta todos los días? Parece ser, que todo aquello nos lo pasamos olímpicamente por el arco del triunfo, con la firme creencia y “superioridad” de “a mí no me pasa nada”. Que se cuiden los “jodidos”.
También se ha hablado hasta el cansancio del calentamiento global. Aunque el tema está de moda y miles son los autores y medios que tratan tan jugosa cuestión, pocos son los que entienden de qué demonios se trata realmente. Y no estoy yo para entran en Honduras. Lo cierto es que, se comprenda o no el tema… el bendito astro rey, gracias a la carencia de la sagrada y poco protegida capa de ozono, nos está atacando con todas sus fuerzas y sin miramientos de raza, religión, credo, color de piel o música predilecta.
El calentamiento global existe, la carencia de la capa de ozono también y la agresiva entrada de los rayos solares está a la orden del día, aquí mismo en la ciudad, sin tener que desplazarle a las playas más lindas del mundo.
Están para saberlo y yo para contarlo y que cada quién se ponga el saco, la blusa o el bloqueador que más le convenga. Este Dodo, Callejero por necesidad y Subversivo por convicción, se quedó sin plumas gracias a los rayos solares que caen con toda su fuerza sobre nuestra querida urbe y diminuta humanidad.
Tras salir a la calle durante tres días consecutivos (los más calurosos por lo menos de este mes, la semana pasada), el delicioso sol citadino me propinó quemaduras de segundo grado en mi plumífera cara. Con un dolor insoportable; una comezón que parecía haber sido provocada por la picadura de un enjambre completo de avispas; un color de rostro morado obispo; una cara de Rocky Balboa después de haber peleado con el Ruso y un estado general de “casi” choque anafiláctico, llegué al consultorio de un dermatólogo.
Diagnóstico: alergia a los rayos solares; provocada por exposición a los mismos sin mayor protección que las cremas de marcas renombradas y maquillajes de la misma especie.
Tras dos días de dolor insoportable y siendo la viva imagen del rey del rock (Elvis Presley), en su último concierto en el Cesar Palace de Las Vegas, puedo sentarme a escribir esto:
La ya famosa frase de: “no se automedique”… aplica para todas las enfermedades, dolencias y malestares del ser humano. Después de la exposición al sol, viene el ardor y la piel enrojecida… por lo tanto, una cremita que diga “para pieles expuestas a los rayos solares” alivia el problema. NO. No alivia el problema, lo empeora y de la manera más terrible.
Si su piel es sensible (no importando el tono), no se unten bloqueadores de tercera, aunque digan que son de primera (recuerden la publicidad engañosa y vendedora) y pueden desencadenar una reacción alérgica, como yo, por la combinación de la dichosa crema y las quemaduras que tengan en la piel, provocadas por el sol. No lo tomen a la ligera aunque la piel solamente esté un poco reseca y rojiza. Es preferible acudir con un especialista a tiempo y no sufrir dolores insoportables y casi estar al borde de un choque anafiláctico.
Los problemas están a la orden del día, en todos los rincones de esta ciudad, pero algunos le damos más importancia a las cuestiones “televisadas” o renombradas por los medios. En realidad, existen miles de factores que pueden acabar con nosotros y lo peor, es que no nos damos cuenta.
Lo bueno es que el Dodo de la Lluvia, ha comenzado a trabajar y por lo tanto, los calores dejarán de azotarnos por un buen rato. Ahora lo importante, será sacar el paraguas y guardar el bronceador.
Y no importando dónde caliente el sol, pórtense mal… y cuídense bien.
sábado, 16 de mayo de 2009
viernes, 15 de mayo de 2009
EL DODO DICE: ¿QUIÉNES SON LOS MAESTROS?
Para los DODOS, un maestro es una persona que con el ejemplo hace una diferencia positiva en la existencia de quienes lo tratan. Por ende, el Día del Maestro Dodo celebra a nuestros mentores de vida y no a la panda de maleantes que han hecho del título una credencial de impunidad para cobrar sin esfuerzo, para jugar con el destino de millones de niños y jóvenes a cambio de plantas y credenciales en un sindicato corrupto, para destruir ciudades con demandas y plantones mezquinos que no conducen a nada que no sea el atraso del futuro, y para los “profesionistas” que ven en las aulas una oportunidad de ganarse una “lanita” cumpliendo horas-trasero mientras sale la chamba esperada.
Los DODOS festejamos a los hombres y las mujeres que heredan en sus actos y sus obras una trascendencia ejemplar; que no requiere formación o distintivos, que se hunde en el humanismo de aportar a quienes vienen, una ventaja para que el día a día sea menos duro; hablamos de las individualidades que nos cambiaron e hicieron en mucho lo que somos y seremos.
Los maestros no tienen título como tales porque no lo necesitan, su magisterio es superior al de cualquier escuela y, lo más importante, su reconocimiento no es multitudinario, nace desde el fondo del alma de unos cuantos que los asumen como tales.
Por la naturaleza humana, los maestros mueren, pero no así sus enseñanzas.
A esos maestros, los DODOS guardan compostura y respeto, viendo a las estrellas y rogando que nunca dejen de existir.
ATENTAMENTE
El ÚLTIMO DE LOS DODOS
Los DODOS festejamos a los hombres y las mujeres que heredan en sus actos y sus obras una trascendencia ejemplar; que no requiere formación o distintivos, que se hunde en el humanismo de aportar a quienes vienen, una ventaja para que el día a día sea menos duro; hablamos de las individualidades que nos cambiaron e hicieron en mucho lo que somos y seremos.
Los maestros no tienen título como tales porque no lo necesitan, su magisterio es superior al de cualquier escuela y, lo más importante, su reconocimiento no es multitudinario, nace desde el fondo del alma de unos cuantos que los asumen como tales.
Por la naturaleza humana, los maestros mueren, pero no así sus enseñanzas.
A esos maestros, los DODOS guardan compostura y respeto, viendo a las estrellas y rogando que nunca dejen de existir.
ATENTAMENTE
El ÚLTIMO DE LOS DODOS
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