jueves, 4 de junio de 2009

MARASSA: DÍA DEL PADRE

HAZLO FELIZ AUNQUE TE HAGAS PEDAZOS
Por: Ana Laura Domínguez


Sin distingo de sexo, edad, mes y sobre todo bolsillo, el consumismo va por todos. No perdona. Y además en estas fechas, ¿cómo negarse si es tan lindo, condescendiente, amoroso y protector? Bueno, alguno y a veces.

Por lo menos que un día al año, les toque algo “bueno” a los padres. No importa si tenemos que empeñar hasta la camisa para comprar otra, pero nueva y a su medida o ya de menos, la típica corbata psicodélica que no se va a poner nunca porque no es su estilo o porque de plano ni corbata usa. Todo eso no interesa. Es mi padre. Es el día del padre, por lo tanto, su día.

Los niveles de consumismo rebasan por mucho los niveles socio-económicos, las clases sociales, las edades inclusive. No importa cuántos años tengas y qué hayas logrado en tu vida, ellos siguen siendo los “manda más”, los jefes, tus papás, así que hay que planchar tarjeta o sacar el efectivo que se tenga y si eres peque, pedirle un préstamo a tu madre.

Otra terrible cara del consumismo es tener que aplicarlo no sólo en temporada de crisis, sino en los días que están marcados en el calendario por capricho humano y mercadológico. Comprar, regalar y recibir es encantador, no hay duda. No conozco a nadie que no le guste abrir un regalo e inclusive, a una persona que no se sienta plenamente feliz cuando está comprando algo para alguien que ama. Lo nefasto es “TENER QUE REGALAR” porque es un día especial.

El bombardeo de los anuncios publicitarios no es tan agresivo como en el día de las madres por ejemplo, pero no por ello, resulta menos efectivo. Los productos varoniles de “X” cantidad de marcas, circulan a diario por todos los medios publicitarios habidos y por haber desde hace poco más de quince días, todo con la finalidad de que nos vayamos preparando para las compras.

Los mensajes ventilan no sólo el consumismo innecesario de la época y la agonía neuronal de sus creadores, sino que dejan al descubierto las conciencias intranquilas de los hijos indecisos e insatisfechos, que no saben qué regalar o, si regalar algo.

Durante años, los semi-dueños de las mentecitas se han roto la suya para tratar de evocar los más dulces recuerdos de nuestra niñez, todo con la finalidad de que, llegada la hora, estemos listos para ser condescendientes, apapachadores y sobre todo, gastalones. No es necesario quebrarse tanto la cabeza ni quemar neuronas… los mensajes siempre serán los mismos, porque el sentimiento también lo es.

“Regale afecto no lo compre”… por un lado a Dios gracias y por otro, tal vez mala onda que ya no existan esos anuncios. Eran funestos, pero muy ciertos.

Si quieres regalarle algo a alguien, simplemente hazlo. No esperes una fecha especial. Hasta los cumpleaños resultan comprometedores.

De cualquier forma, el consumismo hará de las suyas en estos días de calendario obligatorio. Ahora bien, viendo el asunto desde otra óptica, en estos momentos puede resultar un reactivador económico para las tiendas departamentales y las plazas comerciales, lo cual no suena nada mal. A pesar de que la mayoría de la ciudadanía se encuentra en una situación bastante precaria en cuanto al dinero se refiere, este tipo de acontecimientos no siempre es tan perjudicial. Aquí lo importante, es saber qué regalar y hasta a qué lugar ir a festejar.

En fin, que todavía estamos a tiempo (por lo menos nos queda una quincena), para ir juntando algún dinerito para la celebración del tercer domingo del mes de junio. Al igual que el 10 de mayo, para la mayoría de las personas resulta una fecha importante y de igual forma, el “mensaje oculto” de todo esto debiera también de ser el mismo: festejar al padre, la madre, la abuela, el novio o a quien sea, los 365 del año y dar un obsequio en un día “x”. Ésos saben mucho mejor y cuestan muchísimo menos.

miércoles, 3 de junio de 2009

MARASSA: OTROS LUCHADORES, NO CANDIDOTES CON ASPIRACIONES

MÁSCARA CONTRA CABELLERA
O
EL CINE DE LUCHADORES A PELO
Por: Raúl Gómez Miguel


A diferencia de cualquier país del mundo, México es una nación de héroes de carne y hueso, de luchadores enmascarados o de pelo puro que dedican su vida a ponerle en la madre al Mal y bichos que lo acompañan, incluyendo a políticos.

Estos héroes son excepcionales porque no se parecen a nadie y porque son íconos del valor nacional: pasados de peso, farolones y con éxitos logrados más por la casualidad y el ridículo que por el afán y la terquedad. Son como chóferes de peseros compitiendo en Fórmula Uno. Aventados, eso sí, pero poniendo a trabajar horas extras a los ángeles de su guarda que por mala suerte les tocó. Los luchadores son los hijos de Juan Charrasqueado, valientes y arriesgados para ponerse al tú por tú hasta con la Llorona o el mismísimo mundo de los muertos.

En México el heroísmo no es cosa de risa, sino cosa precisa, cosa de lucha libre con caídas sin límite de tiempo.

Pero vayamos por el principio, la lucha libre mexicana, que no es la que atrae a los creativos profesionales de moda, nació como una variable del circo y sabemos históricamente que sus orígenes están en la cultura griega y romana que legaron al mundo la lucha grecorromana.

Sin embargo, concebida como espectáculo, la lucha libre clásica integró la teatralidad, las acrobacias y el montaje circense para darle a las llaves y contra llaves del ejercicio un escenario propio y una atracción ideal.

Los luchadores a costalazo limpio se ganaron al respetable al dividirse en dos grupos: los técnicos y los rudos, que en diferentes épocas representaron la eterna guerra del bien y del mal.

A falta de payasos, los “exóticos” fueron atletas e intérpretes que acapararon la indefinición sexual y le pusieron un toque femenino a los trancazos.

Y no faltó el empresario visionario que trajera enanos y mujeres para treparlas al cuadrilátero, aumentando la aceptación popular.

Desde la cuna, la lucha libre mexicana fue una hija del pueblo, pueblo. Tropas itinerantes de luchadores recorrieron el territorio nacional atrayendo los sueños y las pesadillas de la gente simple, rústica, elemental. Nada que ver con la aceptación que, en décadas recientes, la clase media, que todo lo que toca corrompe, presentó como el espectáculo original.

Si bien, la lucha gozaba el favor de los pobres, no fue hasta la década de los años cincuenta del siglo pasado que los productores de cine le dieron pase a la gran pantalla y la gestación de un género cinematográfico que definió una parte esencial de la cultura de masas contemporánea.

Son cuatro películas la base del cine de luchadores: “La bestia magnífica”, “El luchador fenómeno”, “Huracán Ramírez” y “El enmascarado de plata”, todas filmadas en 1952.

“La bestia magnifica”, protagonizada por Crox Alvarado, Wolf Ruvinskis y Miroslava, bajo la dirección de Chano Urueta, une la novedad del espectáculo de la lucha libre con el culebrón del triángulo amoroso de terribles consecuencias y, aunque el eje narrativo está en los luchadores, las pasiones humanas desbordadas terminan por componer una moraleja medio cursi propia de la época.

En "El luchador fenómeno”, de Fernando Cortés, Adalberto Martínez “Resortes” repite la fórmula de “El beisbolista fenómeno”, dando pie a una serie de gags cómicos que posteriormente retomarán cómicos como Pompín Iglesias, Viruta y Capulina, o sólo Capulina, teniendo de comparsas a grandes nombres de la lucha clásica mexicana: El Médico Asesino, La Tonina Jackson, El Bulldog, El Lobo Negro, Lalo el exótico y Wolf Ruvinskis.

“Huracán Ramírez”, dirigida por Joselito Rodríguez, con David Silva, Carmen González y Titina Romay, es un “bioepic” sobre la vida de luchador enmascarado que en cada nuevo filme aporta la vivencia que le corresponde al personaje: el amor, los hijos, el retiro y la locura; todo condimentado con los guamazos de rigor y la insustituible compañía de la Tonina Jackson.

“El enmascarado de plata”, a cargo de René Cardona, es la piedra angular del género desde el nombre mismo que, por esos azares del destino, no fue protagonizada por el Santo, el más grande luchador enmascarado de todos los tiempos, sino por el Médico Asesino que aunque vestido de blanco no dio la pala para mantener el mito que se avecinaba.

El siguiente paso en el cine de luchadores fue los seriales de la Sombra Vengadora y Neutrón, el enmascarado negro.

Con modestos ingresos y una producción básica, las películas mencionadas no captaron el interés de inversionistas,, pero sí manifestaron una demanda interesante en los cinéfilos de provincia.

El verdadero jalón del género lo dan “Santo contra el cerebro del mal” y “Santo contra los hombres infernales”; ambas de 1958 y dirigidas por Joselito Rodríguez, que fincan el avance del Enmascarado de Plata por la psique del pueblo de México.

Las películas en cuestión fueron filmadas en Cuba con una producción de tres pesos y una pobreza argumental de terror. Sin embargo, unidas a la popularidad del Santo en las arenas de la República, prendieron la mecha de una deificación que años posteriores a su muerte es vigente.

Con el Santo de punta de lanza, el cine de luchadores explota en la década de los sesenta y la primera mitad de los setentas con títulos que incrementan la fama del enmascarado de plata y la de otros deportistas que se suman en la creación de un universo paralelo de heroísmo y entrega total a las causas más nobles de la humanidad.

El Santo se enfrenta a los malos de este y del otro mundo, no hace diferencia al moquetearse a vampiros, hombres lobos, momia, estranguladores, fantasmas del virreinato, narcotraficantes; lo que se mueva y amenace a la humanidad, hasta en soft porno el enmascarado hace de las suyas.

En 1964 se filma “El demonio azul”, con dirección de Chano Urueta, debut cinematográfico de Blue Demon, el contrapeso total del Santo en cuanto aceptación y vigencia, y cuya participación en “crossovers” con el ídolo por excelencia le otorgaron al género la madurez indispensable para empezar a tomarlo en serio.

Mil Máscaras, Tinieblas y cuanto luchador famoso estuviera a la mano tuvieron sus películas y naturalmente un sitio en la historia del pancracio.

Sin embargo, para los años ochenta, el cine de luchadores entró en una franca crisis y se empezaron a idear filmes que, lejos de sostener la dinámica elemental de la corriente, se pasaron de tueste al teorizar un fenómeno que siempre estuvo lejos de las universidades y las escuelas exquisitas de cine.

Comenzó a reconocerse la ingenuidad y lo naif de los luchadores y no faltaron los incautos extranjeros que asumieron las películas de enmascarados como los más “in” de las vanguardias artísticas sin relacionar los productos con la idiosincrasia del pueblo que los demandaba.

Se escribieron tesis y libros eruditos con relación al tema y la lucha libre fue asfixiada por los intelectualazos de moda y los libres pensadores pegados al presupuesto federal.

La lucha libre tuvo que renovarse y tornarse aérea, grandilocuente y bastante payasa. Luego apareció el monopolio mediático e impuso ejecuciones copiadas de la lucha libre norteamericana y la encerró en la caja idiota para deleite de quienes por edad no conocieron a los grandes, a los campeones justicieros.

Una nueva camada de luchadores de arrastre publicitario: Máscara Sagrada, Atlantis, Octagón, Místico y fauna por el estilo vinieron a poner a lucha libre por los aires y a incrementar los aportes de los figurones de antaño: El Cavernario Galindo, Enrique Yánez, Frankenstein, el Rayo de Jalisco, y decenas de extras, todos luchadores que en el anonimato sirvieron para montar las coreografías que a la fecha siguen divirtiendo.

La muerte de Humberto Guzmán Huerta, el hombre detrás de la máscara del Santo, no impidió que el personaje se volviera leyenda primero y mito después al ser sepultado enmascarado y cumpliendo el deber de todo héroe: legarle a su hijo la misión de preservar la justicia y la defensa de los inocentes.

Hoy tenemos una galería de hijos de leyendas:el Hijo del Santo, Blue Demon Junior, Huracán Ramírez Junior, El perrito Aguayo e, incluso, el Nieto del Santo. Pero ya no es igual.

El cine de luchadores tuvo un tiempo y una circunstancia que lo permitieron, y aunque la lucha libre continúa es un espectáculo más que a la distancia de la gente humilde que la apoyó cuando era nada, ahora se regocija con la asistencia de la gente bonita y el manejo de la mercadotecnia sofisticada, presumiendo de una sangre real que nunca tuvo.

Pero como en todo fenómeno social, la memoria es grande y aquí están las películas en formato de dvd o blue ray para recordarnos que hubo algo mágico en los luchadores que nunca ha de perderse.

MARCIANADAS: EL COCO

EDITORIAL: LAS POLICÍAS QUE VIENEN

Por.- Raúl Gómez MIguel

El punto no está en cambiar a los integrantes de los cuerpos policíacos o poner nombres rimbombantes a las fuerzas de seguridad del Estado. Tampoco caer en el síndrome de la reunión y convocar a media burocracia alrededor del Presidente para escuchar el mismo discurso y las mismas advertencias inútiles contra el crimen organizado.

El tema tiene un fondo aterrador al que no le va a entrar la clase gobernante porque significaría su desaparición absoluta y es, precisamente, la Revolución Total en las instituciones públicas, políticas y normativas para generar otro tipo de Estado más acorde con el tiempo y las contradicciones sociales que juega.

Es un contrasentido invertir en una lucha contra el crimen organizado cuando la industria legal está en recesión y la economía formal anda de capa caída mientras el narcotráfico sigue soltando dinero a manos llenas contratando delincuentes, autoridades y estrategas comerciales para extender el imperio al resto de los continentes. Por cada detención que hace el gobierno, los criminales ejecutan mayores operaciones ilícitas con las ganancias de rigor e, incluso, se mofan del poder institucional, agregando un precio extra por eso de las redadas, decomisos y encarcelamiento de contactos. El delito no pierde, el ciudadano sí.

Se anuncia una nueva policía y se ajustan ciertos mecanismos legales que albergan los boquetes pertinentes para que los culpables se escurran por la vía de la corrupción de cuello blanco o, de plano, abriendo desde dentro los penales para escapar a gusto sin presiones o muertos innecesarios.

Los partidarios del régimen entusiasman a los incautos con la inclusión de universitarios en la neo policía federal, como si los estudios garantizaran la inmunidad a los trancazos en efectivo o a los plomazos en la espalda. Pintan un escenario de serie televisiva norteamericana de acción, calculando un “tú por tú” equitativo con el mal y pronostican el advenimiento de la gloria eterna. Fustigan a los gobernadores de la oposición que no hicieron su tarea y no se fijan en las manchas de excremento que decoran a dos administraciones que han servido para una pura y cero sal.

Falso. Los señores del poder establecido no entienden o no se les hincha comprender que el Estado Nación del siglo XX mexicano y posrevolucionario ya dio de sí, que se necesita un nuevo orden constitucional para que las leyes y las instituciones que de ellas emanen sean casi hechas a la medida de la evolución o involución del pueblo de México. Es una terrible verdad pero la criminalidad ha crecido a la velocidad de los requerimientos del mercado global y nuestro poder judicial todavía se hace camotes para presentar una denuncia correcta. De esta manera está en chino despedazar al adversario. Y si a eso sumamos a los grillos retógrados que no se mueven ni con explosiones nucleares, ¿qué vientos de cambio soplarían en sus alas?

El presidente Calderón es libre de jalarse los pelos y aferrarse a un discurso bélico trasnochado que en él queda aun demasiado grande. Es claro que estos montajes escandalosos contra las provincias tienen un tufo electoral pestilente y no una verdadera reacción a las respuestas violentas de las familias de la droga. Total, la bronca la llevan los uniformados de a pie que si bien le caen a los vicios de las corporaciones, también se entienden con los fulanos que punta de cuetes les marcan el paso.

El enriquecimiento ilícito y la prepotencia son los valores agregados que persiguen los aspirantes a puestos de policía; la vocación de servicio es una bonita metáfora impensable en el mundo real. La policía no es idiota y no se va a exponer a la muerte voluntariamente por unos cuantos pesos si no cuentan con un padrinazgo discreto que les dé seguridad y unas entraditas extras para limpiarle las manos de todos los mandos.

¿Una nueva policía? Un nuevo Estado es lo que México urge.

martes, 2 de junio de 2009

APUNTES: PARA LOS COORDINADORES DE CAMPAÑAS POLÍTICAS

En vista del “enorme” resultado positivo que han tenido las campañas políticas para el proceso electoral del próximo mes de julio, los DODOS hemos confeccionados algunos puntos básicos a prueba de tarados para ver si ocurre un milagro y algún candidato gana por votos y no por vetos que, aunque casi suenen igual no son lo mismo.

Liderazgo.- No busque decir que el candidote es bueno, demuéstrelo con hechos, datos duros, documentos reales y trayectorias comprobadas.

Realidad.- No vuele al candidote como papalote, ubíquelo en sus capacidades e incapacidades concretas, naturales; hasta un tarugo honesto puede ganarle a un listillo idiota.

Mente.- Genere la empatía del electorado con los dos puntos anteriores antes de saturar el sitio de la contienda con propaganda que nadie lee y a nadie importa. Hacer y aceptarse son bienes invaluables para cualquier causa política.

Percepción.- La grilla no es un asunto de ver quién grilla más duro, sino quién inspira menos desconfianza en el electorado. Una cara sincera es más impactante que rostros a modo y en serie tan del gusto de los partidos.

Concentración
.- No cubra la campaña con promesas y promesas, limítese a una que pueda cumplir y trabájela hasta que a la gente le quede perfectamente clara.

Brillo.- No se fusile conceptos y propuestas de otros candidotes, tenga originalidad y no siga la corriente principal; si logra destacar entre el promedio estará del otro lado. Las fórmulas son únicas para cada contendiente y nunca funcionan igual en otro.

Escalafón
.- Acepte el lugar y la importancia que tiene en la elección y parta de ahí para estructurar una estrategia que le permita subir o bajar los peldaños que necesita. Cada puesto demanda una estrategia propia.

Duelo.- No importa cuántos candidotes pugnen por el hueso, al final sólo dos darán pelea; el chiste es ser uno de ellos e, insistimos, marque su diferencia y la cosa no estará tan peor.

Opuestos.- Contraponga la fuerza del candidote favorecido con movimientos para darle la vuelta e imponerse como su sombra, si él es blanco, sea, negro.

División
.- Los candidotes de un partido van en bloque para diferentes puestos, por ende, cada uno debe de hacer lo propio para ganar lugares del tablero y permitir al resto avanzar contra los favoritos. Es un trabajo en equipo, realizado en solitario. No gana el candidote, gana el partido.

Paciencia
.- La grilla paga a largo plazo y está llena de caídas; el chiste es saberse levantar y no hacer el oso en la primera batalla, si aprende a esperar, el grillo puede convertirse en político profesional.

Extensión.- No caiga en la tentación de sugerirle al candidato que está preparado para todos los cargos, con tal de jalar del presupuesto, colóquelo en una candidatura que tenga oportunidad y reafirme esa precisión para futuras oportunidades.

Sacrificio
.- La grilla cobra más de lo que da y eso está implícito en la lealtad al partido y a los mentores de la movida. Sopórtelo y no llore, porque no hay nada más denigrante para un candidote que dar chaquetazos ideológicos, es decir, reaparecer elección trás elección en otros partidos, eso no es perseverancia, es prostitución.

Comparación.- Por cada candidote existen otros de su misma especie, céntrese en dotarlo de una personalidad y un discurso creíble, propio e impactante para sacarlo adelante.

Sinceridad.- Acepte sus errores públicamente y no evade la colota que se carga; al electorado le gusta la gente normal, no las estatuas perfectas en que se asumen los candidotes.

Singularidad
.- Un problema sólo tiene una solución total; no experimente y vaya a lo seguro, use lo que dará provecho, lo demás sugiéralo a la oposición.

Azar
.- La suerte y lo improbable también juegan, crea en la intuición y adáptese a las variables extrañas que surjan en el camino.

Soberbia
.- No va a ganar hasta que se oficialicen los resultados, por ende, no se vuele en la campaña porque el éxito es arrogante y la arrogancia es fracaso. El candidote es un mortal con un trabajo cualquiera.

Fracaso.- Perdió, aprenda de sus estupideces y reconozca sus aciertos, no impugne ni haga panchos que terminan por desprestigiarlo más como quejica que como contendiente honorable.

Sensacionalismo
.- La opinión mediática no hace milagros ni garantiza carreras, haga lo que haga, hágalo en tiempo real y atraiga gente de carne y hueso, olvídese del embute y la lambisconería con los medios y sus obreros de la información. La propaganda de boca en boca es más barata y más eficaz.

Tendencias.- Las encuestas son un negocio que arrojan los datos que convienen a quien paga. Úselas como referencia, pero no pierda el movimiento de la realidad y la experiencia directa con el pueblo.

Pagos.- Toda campaña cuesta y tiene que pagarla en efectivo y no con promesas de si gano la haces o favores que se cobren caro. El equipo humano bien remunerado y con propuestas inteligentes respalda el triunfo. Sin compromiso de los allegados, las cosas se van al caño.

¿Entendio?

lunes, 1 de junio de 2009

MALA LECHE: RUEGA POR NOSOTROS

Estamos fritos. De un salto a la mitad del foro, olvidándose del mínimo decoro, la Iglesia Católica Mexicana tuvo la puntada de amenazar al aire que si las autoridades laicas insistían en callarla, las próximas elecciones serían un fracaso, es decir, que nada de juarismo a destiempo, los representantes de Dios tiene la última palabra y habilidades mágicas para alentar el voto y orientar el espíritu democrático.

Precisamente que una institución tan honorable como la Iglesia que posee vínculos con una gama extraordinaria de ciudadanos rectos entre los que figuran: los rancios empresarios trinqueteros, conservadores fanáticos pro vida, jefazos del crimen organizado, políticos juramentados en oscuros cultos apantalla idiotas, libertinos sexuales, apóstatas de closet y prelados reencarnados en el oscurantismo medieval, venga a reclamar su derecho a la participación electoral, so pena de soltarnos a los diablos del abstencionismo, invita a la carcajada plena, franca y totalmente mala leche.

Los curas están encargados de otras misiones colectivas que están fuera de la mortalidad y que se suponen ayudan a los seres humanos a la comprensión de los grandes misterios de Dios, no a andarle apostando a los candidatos y a los partidos del César venido a panista, que ya no atina y que por ello hasta saca del cementerio a Santiago Creel a ver si da la nota conveniente.

El disparate eclesiástico está fuera de lugar en una sociedad que se debate entre la ortodoxia creyente o la libre mezcla de credos, incluso, antagónicos. Pensemos en esos chavales que se adornan de san juditas y se tatúan a la muerte para completar la protección total, el círculo bendito. Ahora ponga a los sacerdotes que desean participar políticamente como tales, no como ciudadanos, es decir, en bloque y no en apego a la convicción del libre pensamiento, y la combinación apestará a azufre.

Es un hecho más que comprobado que el catolicismo mundial no está en sus mejores épocas y que los siglos le empiezan a pasar la factura.

Las desafortunadas posturas contra el aborto, la diversidad sexual, las innovaciones científicas – tecnológicas en materia de vida le enviaron mensajes poco apropiados a los creyentes que enfrentan esas realidades que les hace observar a otros credo menos "fervorosos".

Y no toquemos materias de celibato y delitos sexuales bajos las sotanas por que el saldo es adverso, desde la óptica elemental de la legalidad y la legitimidad que sustentan las sociedades actuales.

No es integrando a la casta sacerdotal como la democracia mexicana dará el campanazo. Honestamente su distancia o ausencia son más benéficas que sus sermones domingueros que luego muestran la divisa de partido y el interés mundano del predicador, que en las mentes dóciles inyecta el virus del acarreo y el berrido crónico.

No en balde Jesús, pretexto de tanto fósil oportunista, fue en claro en diferenciar los asuntos de Dios con los del poder temporal. Por algo sería.

Bastante tenemos los ciudadanos con lidiar grillos de cuellos blanco o medio prietos como para darles sus escobazos a los buitres que en los aleluyas incitan al retroceso de la libertad ganada por nuestros antepasados en los siglos XIX y XX. ¡No!. La creencia espiritual es una y la ciudadana otra. Punto.

APUNTES: NEWS DIVINE, OTRO RECUERDO


Por.- Ana Laura Domínguez E.


El 20 de junio de 2008 se llevó a cabo uno de los peores operativos policíacos en la historia de las redadas en los antros de la Ciudad de México.

La Rocka, Bingo y, posteriormente, el News Divine. El nombre es lo de menos. El giro del lugar, una de las grandes problemáticas. Tan sólo 25 pesos de cover y clientela estudiantil de las escuelas de la zona.

Drogas, alcohol y excesos eran los ingredientes principales del antro y en combinación con el abuso de autoridad de los uniformados, la negligencia de los mandos “superiores” y la ya famosa impunidad de los de siempre, dio como resultado una tragedia que, a la fecha, sigue sin una respuesta satisfactoria para la ciudadanía en general pero, sobre todo, para aquellos padres que desafortunadamente perdieron a sus hijos y para todos los jóvenes que están en terapia psicológica para poder superar el trauma de aquella tarde, en donde la fiesta se convirtió en un caos.

El concepto de tardeadas para chavos que ofrecen los antros y/o discotecas no es nuevo. Podemos recordar lugares como el News del Pedregal y el Magic Circus, que organizaban unas tardeadas fuera de serie. Definitivamente eran otros tiempos. No había droga, o por lo menos no se notaba su presencia. Mucho menos vendían cervezas o licores, solamente refrescos y alguna que otra bebida preparada como congas y piñas coladas sin alcohol. Por otro lado y aunque suene irrisorio, los padres te dejaban en la puerta del antro y después, al terminar la tardeada iban por ti.

Desde siempre, este tipo de establecimientos ha resultado una mina de oro, tanto para los dueños como para las Delegaciones políticas que sueltan los permisos a diestra y siniestra.

La importancia de los accesos y las salidas de emergencia así como la capacidad de personas que pueden albergar estos sitios es vital para el sano esparcimiento de los visitantes y, además, es algo que debiera estar perfectamente regulado por las personas de las delegaciones que otorgan los permisos de apertura y funcionamiento, pero está visto que todo esto se lo pasan por el arco del triunfo con tal de obtener una buena tajada de las ganancias del lugar. Las mordidas están a la orden del día y con toda seguridad el News Divine no fue la excepción.

Se sabe que dicho operativo estaba planeado desde hacía tiempo, ya que fueron varias las llamadas de atención de los vecinos del lugar, quienes avisaron a las autoridades del mal funcionamiento del antro así como de la venta de estupefacientes y bebidas alcohólicas a los menores de edad.

El dinero es el padre de la arbitrariedad y la indolencia. Hoy, a casi un año de la tragedia, Guillermo Sayas, ex director de la UNIPOL, quien estuvo a cargo del operativo, salió de prisión y como el ejercicio indebido de funciones es un delito “no grave”, los otros ex funcionarios (o ex policías) que estuvieron involucrados en el zafarrancho, mismos que fueron puestos a disposición de las autoridades “competentes”, tras pagar una fianza de $100,000.00 pesos, quedaron en libertad para enfrentar el juicio en su contra.

Debieran comenzar por llamar a las cosas por su nombre. No se trata de “ejercicio indebido de funciones”, es simple y llanamente “abuso de autoridad”. En estos tiempos debemos cuidarnos de los guardianes de la ley y el orden. Sigue resultando inconcebible que desde hace ya algunos años, la moda policíaca es llegar y arremeter con toda su fuerza bruta contra jóvenes, mujeres y hasta niños, sin importar la integridad física de las personas. Primero golpea y después averiguan quienes son “los malos” o los culpables.

Por otro lado, también resulta preocupante que los padres de familia no sepan qué tipo de lugares frecuentan sus hijos y solamente se dediquen ha realizar llamadas (anónimas por obvias razones) para reportar irregularidades.

Es difícil definir en este tipo de casos quién o quiénes son los culpables de la tragedia. Lo cierto es que son muchos los involucrados: padres de familia, dueños de los establecimientos, cantineros, cadeneros, policías y delegados.

A estas fechas solamente quedan homicidios sin resolver. Deudos apesadumbrados que exigen justicia y que el crimen no quede impune, aunque eso no les devuelva a sus hijos. Un predio que no se puede expropiar, ni abrir, ni vender. Un cúmulo de expedientes en el cajón de las cosas olvidadas. Unos policías protegidos por sus superiores y por el sistema de justicia que dista mucho de ser justo. Un jefe de gobierno que prometió llevar el caso hasta sus últimas consecuencias. Y lo peor del caso, el temor de la sociedad de que como el News Divine, existan miles de antros parecidos, llenos de irregularidades y que representan un peligro latente para los jóvenes de nuestro país.

Con todo este panorama, solamente nos resta prestar más atención a lo que hacen nuestros hijos, sobrinos y amigos, para tratar de prevenir una tragedia similar y en cuanto a la impunidad de la que gozan nuestras autoridades, nos resta tener resignación, ya que para poder acabar con ella, sería necesaria la renovación total de los valores sustanciales de la colectividad.