domingo, 20 de diciembre de 2009

EL DODO DICE: LA LEYENDA DEL ÚLTIMO DE LOS DODOS


POR.- EL DODO SABIO

“Hace muchísimo tiempo, los DODOS habían encontrado un espacio propio en las Islas Mauricio y vivían dentro del ciclo natural de las especies. Un día, los hombres desembarcaron en las costas y se fueron apoderando de ellas, destruyendo cualquier obstáculo y rompiendo para siempre el equilibrio dado por nuestra Madre Naturaleza. Alguien mató el primer DODO y, por curiosidad, probó su carne y le supo sabrosa, dando pie a la cacería criminal de cuanta ave de este tipo se pusiera al alcance.

Los DODOS estaban diseñados para sobrevivir en un entorno controlado de fuerzas, pero fueron incapaces de frenar la brutalidad humana. Cientos de DODOS fueron masacrados para ser alimento e, incluso, por diversión, gracias a su tamaño, incapacidad de volar e ingenuidad, que le ganó el mote de “pájaros bobos”.

Escribió un niño, en un documento perdido en el transcurso de los siglos, que el ÚLTIMO DODO fue ocultarse a un lugar alejado, sabiendo que cargaba con el fin de su especie y que los cazadores darían cuenta de él en cualquier momento. Desesperado, meditó sobre qué podría hacer para decirle al futuro que una vez existieron los DODOS.

Acongojado, notó que sus limitaciones naturales le impedían asentar un testimonio perdurable de su paso por el tiempo y de cómo la crueldad humana había acabado con las aves.

Pensó y repensó hasta concluir que el destino estaba marcado. Iba a morir para perderse en el olvido.

Un niño, que había distinguido a lo lejos al DODO y que había sido testigo del asesinato del resto de estos, con tiento fue acercándose y observó lo siguiente.

El DODO, sin ningún semejante a quien aferrarse y agotado por la sangre derramada, decidió morir por cuenta propia. Levantó su pico y comenzó a rasgar sus carnes.

El ÚLTIMO DE LOS DODOS no fue cazado por el hombre, murió por sus propios picotazos.

El niño asustado por lo que estaba viendo se quedó quieto mientras las lágrimas le escurrían por las mejillas. Nunca se sintió más asqueado de pertenecer al género humano, culpable del sacrificio de tantos seres inocentes.

Entonces sucedió que el GRAN DODO UNIVERSAL, conmovido por el heroísmo del pájaro, recogió en un manto de luz extraordinaria los restos del ÚLTIMO DE LOS DODOS y se los llevó a las estrellas. Ahí, le devolvió la vida en espíritu y le abrió el espacio asignado en el Más Allá para los DODOS, él volvió a ver a la especie intacta y, por un momento, fue feliz.

Sin embargo, regresó a comunicarle al GRAN DODO UNIVERSAL Y CREADOR que era indispensable que lo sucedido a los DODOS no se repitiera jamás en otros lugares y otros espacios.

El GRAN DODO UNIVERSAL decidió, a petición del ÚLTIMO DE LOS DODOS, tomar los restos físicos de éste y con un soplido los devolvió a la tierra.

El niño, que había visto la luz cubriendo el cuerpo del DODO, contempló cómo miles de lucecitas se dispersaron por el aire y una de ellas le tocó la frente.

Cada luz era una síntesis del alma DODO que fue puesta en todas las especies vivas, incluyendo el hombre, para dotarlas de amor, inocencia, esperanza y sueños de hermandad; para darles una bondad sin fecha de caducidad que se despertaría cuando algo no estuviera bien, cuando la barbarie tratará de imponerse al orden natural y fuera necesario defender, aun a costa de la vida, causas que impidieran el caos.

El niño creció, tuvo familia y murió, no sin antes escribir su experiencia, pero como es normal en los humanos, lo tildaron de loco y el manuscrito se perdió. No obstante, el relato fue transmitido de boca en boca hasta el presente y compilado en el Gran Libro de los Dodos en que se guardan los secretos de nosotros.

Pero sucedió que empezaron a nacer seres medio extraños para la especie correspondiente que no cuadraban con nada, pero que destacaban por cualidades infinitas de sacrificio y cordialidad. Raros, eso sí, estos seres comenzaron a evocar en los dominios oníricos, el origen de su cuna. Descubrieron que eran DODOS en presentaciones distintas.

Con el conocimiento de que los DODOS estaban extintos, el GRAN DODO UNIVERSAL Y CREADOR colocó otra pareja original de plumíferos que dieron nacimiento a los DODOS actuales, expertos en el arte de pasar desapercibidos y ser tan normales como su anormalidad se los permite.

Los DODOS pueden pasar por cualquier ave y hasta por ciertos tipos chistosos si se lo proponen.

En esencia todos los DODOS actuales son EL ÚLTIMO porque de él proviene su espíritu, y así será hasta que se acabe el mundo.

Por eso es pertinente amados lectores que revisen en su interior, no vaya siendo que sean DODOS desconocidos esperando regresar al hogar”.


NOTA DE LA REDACCIÓN: El dibujo que acompaña este artículo es una copia facsimilar del original que aparecía en el documento redactado por el único testigo humano del destino DODO.

1 comentario:

consuelo dijo...

Es muy hermosa la redaccion que aqui se presenta ya que describe en realidad las cualidades que tenia este hermoso animalito, y no es que fuera tonto mas bien era un animal dotado de paz, de mansedumbre, de amistad... ya quisiera el hombre reflejar esas cualidades, pues se le ha olvidado que fue creado a semejanza de Dios y que debiera de ser mas humano y aprender a ser un poco de lo que esta hermasa creacion lo fué, más bien el calificativo de tonto se lo deberían de dar a ese estupido depredador: El hombre.